La edad en la que una persona comienza a cobrar sus beneficios del Seguro Social puede cambiar considerablemente el monto que recibirá cada mes durante su jubilación. Empezar a los 62 permite obtener dinero antes, mientras que esperar hasta los 70 puede elevar el por mucho cheque mensual.
¿Cuánto cambia el pago entre los 62 y los 70 años?
Para la mayoría de las personas nacidas en 1960 o después, la edad plena de jubilación (FRA, por sus siglas en inglés) es actualmente de 67 años.
Solicitar los beneficios a los 62 reduce el cheque aproximadamente 30% respecto a la cantidad correspondiente a la edad plena, por lo que el beneficiario recibiría alrededor de 70% de su prestación completa.
En cambio, esperar hasta los 70 puede elevar el beneficio hasta aproximadamente 124% de la cantidad correspondiente a los 67 años.
Esto se debe a los créditos por jubilación retrasada, que incrementan el beneficio 8% por año entre los 67 y los 70.
The Motley Fool ofrece un ejemplo para mostrar la diferencia.
Una persona que tenga derecho a recibir $2,000 mensuales a los 67 obtendría aproximadamente $1,400 si comienza a cobrar a los 62.
Si espera hasta los 70, su pago subiría a alrededor de $2,480.
Eso representa una diferencia de $1,080 mensuales entre ambas opciones, equivalente a $12,960 al año.
Sin embargo, esos montos son un ejemplo: el beneficio real de cada trabajador depende de su historial de ingresos.
Cobrar antes significa recibir más años de pagos
Solicitar el Seguro Social a los 62 permite comenzar a recibir ingresos hasta ocho años antes que una persona que espere hasta los 70.
Esa opción puede ser necesaria para quienes requieren dinero para cubrir gastos básicos o enfrentan problemas de salud que podrían reducir sus años de jubilación.
Esperar, por otro lado, significa renunciar a esos años de pagos a cambio de obtener posteriormente un cheque mensual considerablemente mayor durante el resto de la vida.
No existe una edad adecuada para todas las personas. La salud, expectativa de vida, otras fuentes de ingresos y necesidades personales son algunos de los factores que pueden influir en la decisión.
¿Se puede cambiar de opinión después de solicitar el Seguro Social?
Comenzar a recibir los beneficios no es una decisión que pueda revertirse fácilmente.
Una persona puede retirar su solicitud, pero debe hacerlo dentro de los 12 meses posteriores a su primer pago.
Además, tendría que devolver a la Administración del Seguro Social (SSA) todos los pagos mensuales recibidos, reintegrar los beneficios cobrados por su cónyuge o hijos a partir de su solicitud y devolver cualquier cantidad retenida de sus pagos, incluidas las primas de Medicare.
Antes de elegir entre los 62 y los 70, lo mejor es comparar ambas posibilidades utilizando el historial personal de ingresos y considerar cómo cada alternativa afectaría los beneficios acumulados durante toda la jubilación y el dinero que sería necesario retirar de los ahorros.








