La directora general del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), Maira Morla Pineda, explicó que la institución busca ampliar las oportunidades de capacitación y preparar trabajadores capaces de responder a las exigencias de los sectores productivos.
Más allá de la creación de nuevos centros de formación, el reto, según plantea la funcionaria, consiste en mantener una oferta educativa actualizada y adaptada a las transformaciones del mercado laboral.
La creciente necesidad de trabajadores especializados en sectores como el turismo ha llevado al Infotep a ampliar y diversificar su oferta educativa, mientras enfrenta el desafío de fortalecer su infraestructura física y tecnológica para responder a una población cada vez más interesada en capacitarse.
La creación de nuevos espacios de formación responde a uno de los principales desafíos de la educación técnico-profesional: lograr que los programas evolucionen al mismo ritmo que las necesidades de los sectores productivos y las nuevas oportunidades de empleo.
Morla Pineda destacó la importancia de que la capacitación técnico-profesional se desarrolle mediante experiencias prácticas que permitan a los estudiantes adquirir las competencias necesarias para su futuro desempeño laboral.
"La formación técnico-profesional se aprende haciendo", expresó al referirse a la importancia de que los centros de capacitación cuenten con equipos y materiales que reproduzcan las condiciones reales de trabajo.
La disponibilidad de estos recursos permite acercar la enseñanza a las necesidades de las empresas, en un contexto en el que los sectores productivos requieren trabajadores con conocimientos y habilidades cada vez más específicos.
Una respuesta a las necesidades del mercado
Los programas de formación del Infotep tienen distintos períodos de duración. El ciclo formativo completo puede extenderse hasta dos años, aunque los participantes también tienen la posibilidad de capacitarse en áreas específicas.
Una persona interesada, por ejemplo, en formarse en el área de bar y restaurante podría completar su capacitación en aproximadamente seis meses.
Este modelo busca ofrecer opciones más flexibles tanto para quienes necesitan adquirir competencias específicas como para quienes desean completar procesos de formación más amplios.
La flexibilidad de los programas también responde a las distintas necesidades de un mercado laboral en constante transformación, en el que la actualización de conocimientos y la especialización adquieren cada vez mayor importancia.
El desafío de la educación virtual
La expansión de la capacitación técnico-profesional también plantea retos tecnológicos.
Morla Pineda reconoció que la plataforma virtual del Infotep enfrenta una elevada demanda, situación que ha obligado a la institución a realizar trabajos de mantenimiento y ampliar su capacidad.
Explicó que las interrupciones que se producen en ocasiones están relacionadas con estos procesos, cuyo objetivo es permitir el acceso de un mayor número de personas.
El desafío consiste en garantizar que el crecimiento de la demanda de capacitación pueda ser atendido mediante nuevas instalaciones físicas y plataformas tecnológicas con capacidad para recibir a más usuarios.
El Infotep cuenta desde hace más de 15 años con una plataforma de formación virtual que, según explicó su directora general, continúa siendo actualizada para ampliar las posibilidades de acceso a los programas.
Formación y acceso al empleo
La capacitación representa solo una parte del proceso de inserción en el mercado laboral.
Para las personas que no trabajan en el Grupo Meliá, el Infotep contempla otras alternativas para facilitar su incorporación al empleo, entre ellas el programa Mi Primer Empleo, desarrollado en coordinación con el Ministerio de Trabajo.
La conexión entre la formación y las oportunidades laborales se convierte así en uno de los principales desafíos de la educación técnico-profesional.
En un mercado laboral en constante transformación, las instituciones deben aumentar el número de personas capacitadas, identificar las competencias que demandan las empresas y desarrollar programas que respondan a esas necesidades.
Un reto que va más allá de las aulas
La ampliación de los espacios de formación y el desarrollo de nuevos programas reflejan el interés por responder a una creciente demanda de capacitación.
Sin embargo, el reto de la formación técnico-profesional trasciende la construcción de nuevas escuelas.
El crecimiento del turismo, la incorporación de nuevas tecnologías y la transformación de los puestos de trabajo obligan a mantener una oferta educativa en constante actualización.
En ese contexto, la colaboración entre las instituciones educativas y el sector empresarial puede contribuir a preparar trabajadores para necesidades específicas y acercar la formación a las demandas reales del mercado.
Formación vinculada al turismo
Una muestra de esta estrategia es la nueva escuela de hostelería y turismo impulsada por el Infotep junto al Grupo Meliá, que tiene previsto capacitar inicialmente a unos 4,500 empleados de la cadena y abrir oportunidades de formación para cerca de 1,000 personas de las comunidades circundantes.
El crecimiento de la industria turística ha incrementado la necesidad de personal capacitado en áreas especializadas de la actividad hotelera, lo que plantea la necesidad de desarrollar programas y espacios de formación adaptados a las características de este sector.
La escuela cuenta con espacios destinados a la formación práctica en bar y restaurante, así como con habitaciones diseñadas para reproducir escenarios propios de las operaciones hoteleras.
También dispone de talleres tecnológicos y áreas vinculadas con la informática, el desarrollo de software y la simulación de restaurantes.
Morla Pineda indicó que el centro podrá formar a un número indeterminado de personas a medida que aumente el conocimiento de la población sobre los programas disponibles.
La posibilidad de que alrededor de 1,000 personas de las comunidades cercanas accedan a estos programas amplía el alcance de la iniciativa más allá de las necesidades de una empresa.
De esta manera, la nueva escuela se presenta como un ejemplo de uno de los principales retos que enfrenta la formación técnico-profesional: ampliar el acceso a la capacitación, fortalecer la infraestructura y mantener una oferta educativa conectada con las transformaciones y necesidades de un mercado laboral cada vez más especializado.








