Por: InfoENN – El Nuevo Norte
SOSÚA, PUERTO PLATA.– «¿Dónde están las familias?». Con esta interrogante, pequeños y medianos empresarios vinculados a los sectores turístico e inmobiliario de Sosúa expresan su preocupación por la situación económica que aseguran enfrentar desde la implementación de la Operación Atlántico, en julio de 2025, y cuestionan que la transformación del destino hacia el turismo familiar no haya estado acompañada de alternativas comerciales capaces de sostener los negocios que durante años han dependido de los visitantes extranjeros.
Propietarios de villas y apartamentos destinados al alquiler vacacional mediante plataformas como Airbnb, empresas de rent a car, operadores de excursiones, transportistas, restaurantes y otros prestadores de servicios denuncian una considerable disminución de reservaciones, contrataciones e ingresos. Algunos aseguran que sus operaciones han caído en más de un 90 %, mientras otros afirman encontrarse al borde de la quiebra.
Los afectados sostienen que la situación ha alcanzado niveles preocupantes, al punto de que algunos propietarios enfrentan dificultades para pagar los préstamos bancarios utilizados para adquirir sus inmuebles, debido a que las propiedades han dejado de producir los ingresos necesarios para cubrir las cuotas mensuales.
Según los testimonios recogidos, existen casos de inversionistas que aseguran haber perdido propiedades, mientras otros enfrentan el riesgo de ejecuciones hipotecarias, acumulación de intereses y compromisos financieros que continúan aumentando a pesar de la reducción de sus ingresos.
«¿Quién se quiere quedar con Sosúa?»
Una de las declaraciones más contundentes proviene de un empresario que cuestiona si los beneficios de la transformación turística terminarán concentrándose en determinados sectores económicos, mientras los pequeños inversionistas enfrentan dificultades para sobrevivir.
«Aquí lo que hay es un grupo de empresarios que quieren vender a mejor precio mejorando la imagen de Sosúa, y qué bueno que se van a hacer más ricos, pero que se acuerden que los demás también comemos y que estamos quebrando», expresó uno de los afectados.
Otro cuestionamiento que surge entre los empresarios es: «¿Quién se quiere quedar con Sosúa?», una interrogante que refleja la preocupación de algunos inversionistas sobre el futuro de sus propiedades y la posibilidad de que las dificultades económicas terminen obligándolos a vender sus activos.
Estas declaraciones representan opiniones y preocupaciones de los denunciantes, sin que hasta el momento se haya establecido la existencia de un plan destinado a concentrar propiedades o desplazar deliberadamente a pequeños empresarios.
Los afectados consideran que mejorar la imagen turística del municipio puede incrementar el valor de las inversiones inmobiliarias, pero entienden que ese proceso no debe producirse a costa de la estabilidad económica de quienes han desarrollado negocios durante décadas.
«Queremos turismo familiar, pero ¿dónde están las familias?»
Los empresarios aclaran que no se oponen al turismo familiar ni defienden actividades ilícitas que puedan perjudicar la imagen del destino. Por el contrario, aseguran que desean un Sosúa organizado, seguro y atractivo para familias dominicanas y extranjeras.
Sin embargo, consideran que el Estado debió establecer una estrategia de transición antes de impulsar cambios que afectan directamente la dinámica comercial del municipio.
Sostienen que sustituir un segmento turístico requiere mucho más que anunciar una nueva orientación para el destino. Implica identificar mercados, establecer acuerdos con operadores turísticos, desarrollar campañas publicitarias y crear condiciones que permitan atraer visitantes con capacidad de consumir los servicios disponibles.
Los afectados se preguntan cuántas familias han llegado como resultado de las medidas implementadas, cuáles son los resultados concretos de la transformación y qué iniciativas están siendo desarrolladas para recuperar las reservaciones de villas, apartamentos, vehículos y excursiones.
Piden promover Sosúa dentro y fuera de República Dominicana
«Deberían promover a Sosúa más en el exterior y en la República Dominicana para que la economía local se pueda estabilizar», manifestó otro empresario, al reclamar una participación más activa del Ministerio de Turismo en la promoción del municipio.
Los prestadores de servicios consideran que Sosúa dispone de atractivos suficientes para posicionarse como destino familiar, incluyendo playas, alojamientos vacacionales, gastronomía, actividades acuáticas, excursiones y su cercanía con el Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón.
Entienden que una campaña dirigida al turismo interno podría contribuir a incrementar las visitas de familias dominicanas durante fines de semana, feriados y temporadas vacacionales, mientras se desarrollan estrategias internacionales para atraer nuevos mercados.
También plantean la necesidad de integrar a propietarios de villas, apartamentos, empresas de transporte y operadores de excursiones en los programas oficiales de promoción, evitando que las iniciativas se concentren exclusivamente en los grandes hoteles y proyectos inmobiliarios.
Una crisis que también afecta a trabajadores y familias
La reducción de las operaciones turísticas, según los denunciantes, no solamente perjudica a los propietarios de negocios, sino también a numerosos trabajadores que dependen directa o indirectamente de esa actividad.
Una villa que permanece desocupada representa menos oportunidades para personal de limpieza, jardineros, cocineros, empleados de mantenimiento, vigilantes privados, conductores y otros prestadores de servicios.
De igual manera, la disminución de excursiones y alquileres de vehículos afecta a operadores turísticos, guías, mecánicos y pequeños comerciantes que forman parte de la cadena económica del turismo.
Los empresarios advierten que la situación puede provocar un efecto en cadena sobre la economía municipal, especialmente cuando las propiedades y los negocios dejan de generar recursos para cubrir sus gastos operativos.
¿Dónde está el plan estatal de transición?
Aunque el Gobierno ha desarrollado iniciativas de ordenamiento y recuperación de espacios turísticos en Sosúa, incluyendo la intervención de Playa Sosúa y acciones para impulsar una nueva imagen del destino, los empresarios cuestionan que no se haya presentado públicamente un plan integral con metas, presupuesto, calendario y medidas específicas de apoyo a los pequeños negocios afectados.
Entre las informaciones que reclaman conocer figuran las campañas internacionales dirigidas a Sosúa, los mercados familiares que se pretende captar, los acuerdos con aerolíneas y operadores turísticos, así como los mecanismos que permitirán medir los resultados económicos de la transformación.
Las autoridades han defendido el proceso de ordenamiento turístico como una iniciativa destinada a mejorar la seguridad, recuperar espacios públicos y posicionar a Sosúa como un destino familiar y sostenible.
No obstante, los empresarios consideran que las inversiones en infraestructura y el mejoramiento de la imagen deben complementarse con acciones comerciales capaces de generar visitantes, reservaciones y consumo.
El temor de perderlo todo antes de que llegue el nuevo turismo
Uno de los mayores temores expresados por los afectados es que la recuperación del destino tarde tanto que, cuando finalmente se consolide el turismo familiar, numerosos pequeños inversionistas ya hayan perdido sus propiedades o cerrado sus negocios.
Algunos plantean que las autoridades deberían evaluar mecanismos de acompañamiento económico, programas de promoción y posibles acuerdos con entidades financieras para facilitar la reestructuración de compromisos bancarios de negocios afectados.
También consideran necesaria una mesa de diálogo que incluya al Ministerio de Turismo, el Ayuntamiento de Sosúa, las organizaciones empresariales y representantes de pequeños prestadores de servicios, con el objetivo de identificar soluciones y establecer un calendario de acciones.
Las reducciones superiores al 90 % mencionadas por algunos empresarios corresponden a estimaciones individuales y no representan una estadística oficial de toda la actividad turística del municipio. Asimismo, todavía se requiere documentación que permita establecer cuántas propiedades han sido perdidas por dificultades financieras y en qué medida esas situaciones están relacionadas directamente con las intervenciones turísticas.
La pregunta que las autoridades deben responder
El debate sobre el futuro de Sosúa ya no gira únicamente alrededor del tipo de turismo que debe recibir el municipio, sino también de cómo garantizar que la transformación genere oportunidades para todos los sectores económicos.
Los pequeños y medianos empresarios insisten en que respaldan la llegada de familias, el ordenamiento del destino y la recuperación de su imagen internacional, pero reclaman que esos objetivos estén acompañados de políticas que permitan mantener los empleos y proteger las inversiones existentes.
«¿Dónde están las familias?» y «¿Quién se quiere quedar con Sosúa?» son dos interrogantes que resumen las inquietudes de un sector empresarial que asegura estar enfrentando una situación económica cada vez más difícil.
La primera exige respuestas sobre promoción turística, captación de visitantes y resultados. La segunda plantea preocupaciones sobre quiénes terminarán beneficiándose de la transformación económica e inmobiliaria del municipio.
Mientras tanto, los empresarios reclaman que el Estado presente alternativas concretas antes de que más negocios cierren y más propietarios enfrenten el riesgo de perder sus inversiones.
InfoENN deja abierto el espacio para que el Ministerio de Turismo, el Ayuntamiento de Sosúa y las organizaciones empresariales vinculadas al proceso de transformación expliquen cuáles son los planes, recursos y resultados destinados a impulsar el turismo familiar y respaldar a los pequeños y medianos inversionistas.








