El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago, monseñor Amaury Rosario Henríquez, llamó a las autoridades y a la sociedad a respetar la vida humana, fortalecer la educación en valores y garantizar que se agoten los procesos legales ante cualquier denuncia, en lugar de recurrir a la violencia.

El religioso advirtió que responder a la violencia con más violencia solo profundiza los conflictos y aleja a la sociedad de la paz, la unidad y la convivencia fraterna.

Rosario Henríquez sostuvo que, aunque los agentes policiales enfrentan situaciones sociales complejas y escenarios de riesgo en el cumplimiento de sus funciones, deben actuar con apego a los principios que protegen la vida y la dignidad humana.

Asimismo, consideró fundamental reforzar la formación ética de los miembros de la Policía Nacional, así como educar a los jóvenes, adolescentes y familias en el respeto a la vida y los valores ciudadanos.

El prelado reconoció que los enfrentamientos con agentes del orden pueden implicar situaciones difíciles, pero insistió en que ninguna circunstancia debe desplazar la obligación de preservar la vida.

“Por encima de todo está el valor supremo de cuidar la vida”, enfatizó, al abogar por que las denuncias sean investigadas y las personas involucradas sean sometidas a los procedimientos correspondientes, conforme a la ley.

El obispo auxiliar reiteró que la construcción de una sociedad pacífica requiere prevenir los enfrentamientos, fortalecer la educación y promover mecanismos institucionales que permitan resolver los conflictos sin recurrir a la violencia.