Por: Junior Henríquez
Puerto Plata. – Fotografías históricas que han vuelto a circular en las redes sociales permiten recordar uno de los episodios más dolorosos de la historia de Puerto Plata: el accidente aéreo ocurrido el 15 de noviembre de 1992 en la loma Isabel de Torres, donde 34 personas perdieron la vida al estrellarse una aeronave de la compañía cubana Aero Caribbean.
Las imágenes, compartidas en una publicación atribuida a Daniel Batista, muestran a integrantes de los organismos de socorro durante las operaciones de búsqueda, recuperación de cadáveres y trabajos desarrollados en la zona donde impactó el avión. El material constituye un valioso testimonio visual del esfuerzo realizado por los rescatistas que participaron en aquella emergencia.
Una tragedia que conmocionó a Puerto Plata
La aeronave, un Ilyushin IL-18 de fabricación soviética, matrícula CU-T1270, realizaba un vuelo desde Santo Domingo hacia Puerto Plata cuando se estrelló contra la montaña durante su aproximación al Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón.
El accidente ocurrió al anochecer y provocó la muerte de sus 28 pasajeros y seis tripulantes, entre ellos ciudadanos dominicanos, cubanos e italianos.
La tragedia movilizó a organismos de emergencia, autoridades civiles y militares, así como a numerosos voluntarios que se trasladaron hacia las inmediaciones de la montaña para colaborar con las operaciones.
Los protagonistas de una difícil operación de rescate
Las fotografías difundidas permiten recuperar parte de la memoria de quienes participaron en aquellas jornadas.
En los textos que acompañan las imágenes se identifica a Rafael Guaroa Velásquez y Juan Eduardo Espinal Blanco como integrantes del área de operaciones de la Defensa Civil, mientras que Miguel de la Rosa y Edwin Olivares aparecen vinculados a las labores operativas de la Cruz Roja Dominicana.
También se menciona a Daniel Batista como integrante de operaciones de la Defensa Civil.
Los testimonios compartidos recuerdan, además, la participación de Atahualpa Read y de la doctora Aurora Rodríguez, entre otros colaboradores e integrantes de las instituciones que intervinieron durante la emergencia.
De acuerdo con la información aportada sobre aquella operación, Rafael Guaroa Velásquez y Juan Eduardo Espinal Blanco estuvieron vinculados a la coordinación de los equipos de búsqueda y rescate. Las funciones de mando específicas de cada participante todavía requieren confirmación documental.
Fotografías muestran la magnitud del trabajo
Una de las imágenes muestra a varios integrantes de los organismos de socorro reunidos, aparentemente durante una jornada de coordinación. Otra presenta a Rafael Guaroa Velásquez, según la identificación publicada, junto a otros colaboradores frente a un vehículo de la Cruz Roja Dominicana.
Las fotografías tomadas en el área de impacto muestran a rescatistas utilizando cascos, uniformes de protección y equipos para desplazarse por terrenos escarpados, entre árboles, rocas y vegetación.
En otra imagen se observa a un integrante del equipo trabajando con cuerdas y equipo de seguridad en una pendiente de la montaña, una muestra de las dificultades que enfrentaron quienes participaron en la operación.
También aparece una concentración de personas, entre autoridades y colaboradores, en una de las zonas utilizadas durante la movilización de los equipos.
La búsqueda de cadáveres y de las cajas negras
Además de la recuperación de las víctimas, las labores incluyeron la localización de restos de la aeronave y la búsqueda de los registradores de vuelo, conocidos como cajas negras, elementos fundamentales para las investigaciones de accidentes aéreos.
La accidentada geografía de Isabel de Torres, la espesa vegetación y las condiciones meteorológicas complicaron las operaciones, que se extendieron durante varios días.
Los reportes históricos indican que los trabajos de recuperación de los cuerpos concluyeron el 18 de noviembre de 1992.
Un reconocimiento que merece permanecer en la historia
Treinta y cuatro años después, estas fotografías permiten recordar no solamente a las víctimas de la tragedia, sino también a los hombres y mujeres que acudieron al lugar para cumplir una misión humanitaria en circunstancias extraordinariamente difíciles.
La Defensa Civil, la Cruz Roja Dominicana y los demás organismos participantes desempeñaron un papel importante en la respuesta a una emergencia que marcó profundamente a Puerto Plata.
El testimonio gráfico difundido por Daniel Batista representa una oportunidad para documentar con mayor precisión los nombres, responsabilidades y experiencias de quienes integraron aquella operación.
La tragedia de Isabel de Torres permanece en la memoria de Puerto Plata, al igual que el esfuerzo de los socorristas que enfrentaron la montaña para recuperar a las víctimas y colaborar con las investigaciones.
Crédito fotográfico: Imágenes históricas difundidas en una publicación atribuida a Daniel Batista. Identificaciones de participantes tomadas de los textos que acompañan las fotografías, pendientes de corroboración independiente.








