Este jueves 8 de octubre, la Fiscalía de Estados Unidos endureció su acusación contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, al presentar nuevos cargos por conspirar para cometer torturas y extender la imputación por el delito de narcoterrorismo. 
El Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York ya había señalado que los procesados están relacionados con la conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, así como con la posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. 
Nicolás Maduro

Nicolás Maduro Foto:Nicolás Maduro

La justicia de EE. UU. señala una supuesta cooperación con grupos criminales designados como organizaciones terroristas extranjeras, como las Farc, algunas de sus facciones, el Tren de Aragua o el Cartel de Sinaloa. El delito de narcoterrorismo por el que se prevé una condena mínima de 20 años de prisión. 
En la diligencia, se determinó que tanto Maduro como Flores conspiraron para distribuir y poseer al menos "cinco kilogramos o más" de mezclas y sustancias que contuvieran una cantidad detectable de cocaína con la intención de presuntamente proporcionar "algo de valor económico" a personas u organizaciones relacionadas con actividades ilegales.
Entre los cabecillas de organizaciones criminales con las que Maduro habría intentado saldar compromisos económicos figuran: Rodrigo Londoño, alias Timochenko; Luciano Marín, alias Iván Márquez; y Seuxis Pausias Hernández, alias Jesús Santrich. 
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Nicolás Maduro Foto:Nicolás Maduro

De acuerdo con fiscales de Estados Unidos, en dichas reuniones con los grupos criminales en Colombia, se abordaron temas sobre una deuda que Nicolás Maduro tenía con las Farc por presuntas actividades de narcotráfico y fue allí que se concretaron las actividades ilícitas para pagar la importante deuda. 
La vinculación de Maduro con estos grupos criminales ha sido considerada como un respaldo material para facilitarles armas, darles rutas para el tráfico de drogas y ordenarle a las fuerzas de seguridad de Venezuela que participaran activamente en estos delitos.
Según el escrito de acusación, Maduro se comprometió a pagar una parte de dicha deuda y, por ello, accedió a venderle minas y armas a las Farc y era consciente para qué iban a ser utilizadas: acciones armadas contra Colombia. 
Al parecer, el vínculo económico con estos cabecillas y las operaciones de suministro de artefactos destructivos se extendieron hasta aproximadamente el año 2015 y se habrían utilizado camiones para movilizar este material.
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Nicolás Maduro. Foto:EFE

Nueva imputación por el delito de tortura contra Nicolás Maduro y Cilia Flores

La Fiscalía recoge nueve casos de "víctimas" del Gobierno de Nicolás Maduro para describir la estrategia de "represión y torturas" que, según sostiene, empleaba para mantenerse en el poder.
Estas presuntas torturas se infligieron contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
La imputación señala que la conspiración para cometer torturas se remonta al año 2006, cuando, supuestamente, comenzaron a utilizar a miembros de su equipo de protección para torturar e intimidar a aquellos que consideraban desleales o una amenaza.
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Cilia Flores vuelve a pedir la libertad bajo fianza por el deterioro de su salud en Estados Unidos. Foto:EFE

Entre los relatos recogidos figuran el del familiar de una jueza presionada para impedir candidaturas opositoras, una persona interrogada por su relación con un funcionario contrario al Gobierno o un militar venezolano.
Según la acusación, se llevaban a cabo prácticas desde recluir a las víctimas en una habitación fría con luz y música constante, a descargas eléctricas, asfixias, golpes y amenazas contra otros familiares.