Gianni Infantino, presidente de la FIFA, anunció que la organización abrirá un proceso de diálogo para analizar posibles reformas dentro de la entidad, después de las recientes polémicas relacionadas con la gestión y la comercialización de acciones vinculadas al Mundial.
El dirigente confirmó que el próximo 15 de octubre presidirá una reunión del Consejo de la FIFA, en la que pretende poner sobre la mesa diferentes propuestas y escuchar las opiniones de las federaciones miembro.
Infantino aseguró que espera recibir comentarios de distintos sectores del fútbol antes de avanzar en las modificaciones que considera necesarias para continuar con el crecimiento de la disciplina a nivel internacional.
“He recibido mensajes positivos al respecto desde diferentes partes del mundo, y es importante que sigamos escuchándonos unos a otros. El mes que viene tenemos una reunión del Consejo de la FIFA, por lo que seguiremos manteniendo el diálogo sobre estos importantes asuntos. Debe existir una cultura del diálogo, de escucharnos unos a otros y de respetarnos mutuamente”, dijo Infantino, en sus redes sociales.
Infantino quiere una FIFA basada en el diálogo
El presidente de la FIFA explicó que las conversaciones no deben estar orientadas únicamente a mejorar la imagen pública de la organización, sino a encontrar medidas que, desde su perspectiva, sean beneficiosas para el fútbol en general.
“No se trata de generar titulares positivos, sino de hacer lo que es correcto para el fútbol. Nunca he estado tan decidido y comprometido con ello. La FIFA siempre está comprometida. Yo siempre estoy comprometido y quiero escuchar cómo podemos seguir haciendo crecer el fútbol en beneficio de todos, en todas partes”, señaló.
La reunión del Consejo de la FIFA del 15 de octubre será, por tanto, un punto importante para conocer las propuestas que puedan surgir de este proceso. Infantino adelantó que los mensajes recibidos serán analizados y posteriormente puestos en común.
Mientras se prepara ese encuentro, Infantino se encuentra en Arabia Saudí, donde presenció uno de los partidos inaugurales de la Copa del Golfo Árabe, competición que por primera vez tiene como sede la ciudad de Yeda.








