Indonesia.– El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de Sonda entre las islas de Java y Sumatra, continúa bajo estrecha vigilancia de las autoridades indonesias luego de protagonizar un intenso episodio eruptivo que se extendió durante aproximadamente 25 horas y provocó importantes afectaciones al transporte aéreo y a comunidades cercanas.
El Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos de Indonesia (PVMBG) confirmó que la fase de erupción continua comenzó a las 11:07 de la noche del viernes 4 de septiembre y finalizó a las 12:04 de la madrugada del domingo 6. Aunque ese episodio terminó, el volcán permanece activo y bajo monitoreo permanente.
Las autoridades mantienen el nivel de alerta III (Siaga), el segundo más alto de la escala indonesia, y han establecido una zona de exclusión de tres kilómetros alrededor del centro de actividad. También recomiendan utilizar mascarillas y reducir las actividades al aire libre en las zonas afectadas por la ceniza.
Ceniza alcanzó unos 15 kilómetros de altura
La actividad eruptiva generó columnas de ceniza que alcanzaron aproximadamente 15 kilómetros (50,000 pies) sobre el nivel del mar, convirtiéndose en un serio riesgo para las operaciones aéreas.
La situación obligó al cierre temporal de varios aeropuertos, incluidos los principales que sirven a Yakarta. Según datos del Ministerio de Transporte de Indonesia, hasta la tarde del lunes habían resultado afectados 2,961 vuelos nacionales e internacionales y aproximadamente 341,000 pasajeros debido a cancelaciones, retrasos, desvíos y otras modificaciones operativas.
Este martes comenzaron a reanudarse las operaciones en el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta de Yakarta y otros aeropuertos luego de mejorar las condiciones de la ceniza, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevas erupciones.
Ceniza también afecta escuelas y comunidades
Las consecuencias no se han limitado al transporte aéreo. La caída de ceniza alcanzó áreas pobladas y llevó a las autoridades a autorizar temporalmente la enseñanza a distancia en centros educativos de las zonas afectadas, con el objetivo de reducir la exposición de estudiantes y docentes.
Por el momento, las autoridades han indicado que no existe una amenaza inmediata de tsunami relacionada con este episodio eruptivo y han pedido a los residentes de las zonas costeras mantener la calma y seguir únicamente las orientaciones de los organismos oficiales.
El “hijo de Krakatoa” sigue bajo vigilancia
Anak Krakatau, cuyo nombre significa “hijo de Krakatoa”, surgió posteriormente en la zona de la caldera dejada por la histórica erupción del Krakatoa de 1883, una de las catástrofes volcánicas más devastadoras registradas.
El volcán también protagonizó en 2018 un colapso parcial que desencadenó un tsunami mortal en el estrecho de Sonda, razón por la cual su comportamiento es seguido cuidadosamente por las autoridades indonesias.
Aunque la fase eruptiva continua de 25 horas terminó, Anak Krakatau permanece activo y en nivel III de alerta, por lo que las autoridades mantienen las restricciones de acceso y el monitoreo ante cualquier cambio significativo en su comportamiento.








