Santo Domingo.- Gloria Mejía asegura haber sido víctima de Enmanuel Hernández Medrano, de 38 años, acusado de ser un falso cirujano plástico, quien ejercía procedimientos estéticos sin contar con estudios de medicina ni credenciales que lo acreditaran como especialista.
El nombre de Hernández Medrano salió a la luz luego de ser denunciado por la muerte de Rebecca Brizard, una mujer de nacionalidad haitiana que falleció mientras era sometida a varios procedimientos estéticos.
Ahora, Gloria Mejía decidió contar su historia y aseguró que cuando lo conoció, él nunca se identificó como Enmanuel Hernández, sino como «Enmanuel Torreira», nombre con el que, según afirma, se presentó durante todo el proceso.
La mujer explicó que viajó desde Estados Unidos hacia República Dominicana en julio de 2024 con el propósito de someterse a una cirugía estética. A través de una conocida llegó a una coordinadora de cirugías en Los Mameyes, quien le recomendó al supuesto médico, asegurándole que era una persona preparada y con amplia experiencia.
Tras la consulta y varios estudios médicos, Hernández Medrano le ofreció realizar la intervención por 400 mil pesos, aunque posteriormente le propuso reducir el costo a 350 mil pesos si aceptaba operarse en una clínica que, según él, era menos reconocida.
Gloria afirmó que el día de la cirugía notó que el centro de salud aún estaba en construcción, con áreas sin terminar, situación que le generó desconfianza. Sin embargo, dijo que Hernández Medrano la llevó a conocer el quirófano para transmitirle seguridad, por lo que decidió continuar con el procedimiento.
Según su relato, pocos días después comenzaron las complicaciones. Al retirarle las vendas, descubrió que no tenía un solo punto de sutura y que la piel estaba completamente abierta. Desde ese momento, aseguró que fue sometida a varias intervenciones adicionales para intentar cerrar la herida, pero esta volvía a abrirse una y otra vez.
La mujer relató que incluso fue cosida nuevamente sin anestesia general, utilizando únicamente anestesia local, mientras el supuesto médico le aseguraba que nunca había tenido una paciente con ese tipo de complicaciones y que desconocía lo que estaba ocurriendo.
Durante semanas acudió diariamente a curaciones en una estética recomendada por el propio Hernández Medrano, donde le tomaban fotografías de la herida para enviárselas. Sin embargo, lejos de mejorar, la lesión comenzó a empeorar y la piel empezó a tornarse oscura.
Al sentirse desesperada, Gloria decidió enfrentar al supuesto médico y advertirle que lo denunciaría. Según dijo, este le prometió devolverle el dinero y únicamente le transfirió 50 mil pesos, tras lo cual dejó de responder sus llamadas y mensajes.
Posteriormente, buscó ayuda con otro doctor, quien, de acuerdo con su testimonio, asumió su caso por razones humanitarias. Tras varias evaluaciones, fue referida a un infectólogo, donde le diagnosticaron una microbacteria que impedía la cicatrización y destruía progresivamente el tejido.
La paciente explicó que permaneció cerca de seis meses en cama, sometida a tratamientos con antibióticos y múltiples curaciones, hasta lograr recuperarse.
Finalmente, Gloria aseguró que decidió hacer pública su experiencia para alertar a otras mujeres sobre la importancia de verificar que el médico esté debidamente certificado antes de someterse a cualquier procedimiento estético.








