Francia informó este lunes que el gigantesco incendio forestal que obligó a evacuar a unas 220.000 personas en la región de Gironda, cerca de Burdeos, dejó de avanzar durante la noche, aunque las autoridades advirtieron que el fuego continúa activo y el riesgo está lejos de desaparecer.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, explicó que las llamas no registraron nuevos avances, pero insistió en que la situación sigue siendo delicada. “No ha progresado durante la noche. Tenemos que permanecer muy concentrados y preparados para intervenir en cualquier momento”, afirmó tras una reunión de crisis encabezada por el presidente francés, Emmanuel Macron.
El incendio, que afecta desde la semana pasada la región vinícola de Gironda, ha consumido una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París. La prefectura local calificó la situación como “globalmente estable”, una mejora respecto a los días anteriores, cuando el fuego avanzaba peligrosamente hacia la ciudad de Burdeos.
Mientras tanto, en la vecina región de Landes, cientos de bomberos aprovecharon las lluvias registradas durante la noche para ganar terreno frente a otro incendio de menor magnitud. Las autoridades señalaron que las condiciones meteorológicas favorecieron las labores de extinción, aunque recordaron que el pronóstico podría cambiar con rapidez.
Las autoridades no ordenaron nuevas evacuaciones, pero reforzaron las restricciones ante el inicio de la temporada alta de vacaciones en agosto. En Gironda quedaron prohibidos los campamentos de verano para niños y personas con discapacidad con el fin de reducir riesgos y facilitar las operaciones de emergencia.
Bomberos aceleran las labores antes de una nueva ola de calor
Más de un millar de bomberos, apoyados por aviones cisterna, helicópteros y maquinaria pesada, continúan trabajando para contener las llamas antes de la llegada de una nueva ola de calor prevista para este martes, que podría complicar nuevamente la emergencia.
Las brigadas han abierto amplias franjas de seguridad para frenar el avance del fuego, mientras agricultores colaboran suministrando agua con camiones cisterna. Además, alrededor de una docena de países europeos han enviado aviones, helicópteros, bomberos y equipos especializados para apoyar a Francia y España en el combate contra los incendios.
El presidente Emmanuel Macron reiteró el compromiso del Gobierno con las comunidades afectadas y aseguró que el Estado respaldará la reconstrucción de las zonas devastadas. “Reconstruiremos, repararemos y estaremos presentes durante todo el tiempo que sea necesario”, escribió el mandatario en la red social X.
España enfrenta incendios históricos
La emergencia también golpea con fuerza a España, donde los incendios forestales permanecen fuera de control en zonas de Madrid y la Comunidad Valenciana. Las autoridades han evacuado a 76.000 personas y mantienen confinadas a otras 30.000 por el avance de las llamas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, vinculó la magnitud de los incendios con la crisis climática y afirmó que el país enfrenta una situación sin precedentes.
“Lo que estamos viviendo no es una sucesión de episodios aislados, es la expresión más dolorosa de una emergencia climática que hace los incendios más voraces, las olas de calor más frecuentes y nuestros territorios más vulnerables”, manifestó.
Uno de los focos más graves se encuentra en la provincia de Ávila, donde un incendio ha calcinado unas 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor registrado en la historia reciente de España. En total, este año el fuego ha devastado 153.000 hectáreas, seis veces más que durante el mismo período de 2025, según la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.
Las autoridades españolas también advirtieron que la nueva ola de calor prevista para esta semana podría agravar aún más la situación.
Italia evacúa turistas por incendio en Puglia
La crisis también alcanzó a Italia, donde un incendio forestal impulsado por fuertes vientos obligó a evacuar a unos 300 turistas de playas y campamentos cercanos a la localidad de Peschici, en la región de Puglia.
La Guardia Costera trasladó por mar a los evacuados hasta la ciudad de Vieste, donde fueron habilitados refugios temporales. Mientras tanto, tres aviones Canadair y brigadas terrestres continúan combatiendo las llamas para evitar que el incendio siga propagándose.








