Angelina Jolie se ha caracterizado por ser una mujer altruista desde hace muchos años y recientemente vivió una nueva experiencia en un lugar de bajos recursos. Se trata de Ruanda, una pequeña ciudad en África Oriental, donde las mujeres deben lidiar con una cantidad increíble de vicisitudes para poder levantar su producción; sin embargo, el crecimiento en los últimos años ha sido notable gracias al aporte de una fundación.
A través de un carrusel de imágenes compartidas en su cuenta personal de Instagram, la actriz de Hollywood mostró evidencia de parte de lo que es la vida en esta región. No obstante, Jolie no lo hizo para exhibir una zona precaria ni mucho menos; lo hizo para realzar el poder que tiene la mujer para levantar ese pueblo.
Angelina Jolie cuenta su experiencia en la ciudad de Ruanda
Angelina mostró específicamente una zona que es liderada por mujeres que sobrevivieron al ataque genocida de Tutsi en 1994 y habló sobre parte del duro proceso que tuvieron que vivir para reconstruirse y, a su vez, hacer valer nuevamente su producción de alimentos.
En las fotos se aprecia parte de la vegetación sembrada en el sector y también parte de la cosecha de granos. A su vez, se observa a Jolie compartiendo con un grupo de esas madres, que, a pesar de que tienen que luchar con la lluvia y siguen viviendo en estado precario, en su mayoría, no dejan de esforzarse.
Angelina Jolie le deja un mensaje a la humanidad
Como pie de esas imágenes, la experimentada actriz dejó una extensa explicación, logrando realzar lo hecho por la mencionada comunidad liderada por mujeres resilientes.
“Muchas son sobrevivientes del genocidio de 1994 contra los tutsi, que mató a un millón de personas y dejó a tantas mujeres para reconstruir solas. Durante años, no han tenido más remedio que cultivar pantanos alquilados para alimentar a sus familias, ganando menos de un dólar al día, con fuertes lluvias a menudo acabando con cultivos enteros”, contó inicialmente sobre el duro proceso que vivieron estas sobrevivientes después de aquel suceso.
A eso añadió lo que han crecido en los últimos cinco años: “Mi querido amigo Giles Duley y su fundación han tenido el honor de trabajar junto a estas mujeres durante los últimos cinco años. La fundación compra tierras de cultivo fértiles y las devuelve a los supervivientes del conflicto, apoyándolos a convertirse en agricultores rentables e inteligentes del clima.
Estas mujeres han tomado esta tierra y construido algo increíble. En cinco años, han pasado de trabajadores a propietarios de tierras, aumentando sus ingresos por cinco y enviando a más de 90 de sus hijos de vuelta a la escuela”, concluyó sobre su mensaje con mucha alegría.








